Conectar dos ordenadores en la misma casa u oficina debería ser trivial, y la mayoría de las veces lo es: se enchufa una impresora, se enciende el otro Mac y ambos aparecen solos, sin escribir una sola dirección. Detrás de esa comodidad hay un mecanismo concreto y estandarizado que conviene entender, porque el día que algo no aparece, saber cómo funciona ahorra horas de pruebas a ciegas.
Qué resuelve el descubrimiento sin configuración
En una red pequeña no hay administrador que reparta nombres ni servidores dedicados a resolverlos. El problema a resolver es doble: primero, traducir un nombre legible a la dirección numérica del equipo que lo lleva; segundo, averiguar qué ofrece cada equipo —si imprime, si comparte carpetas, si permite controlar la pantalla— sin preguntárselo uno por uno. Las dos piezas están descritas en documentos públicos y las implementan sistemas operativos, impresoras, televisores y todo tipo de aparatos, no solo los ordenadores de una marca.
mDNS y el dominio .local
La primera pieza es el DNS multidifusión, definido en el RFC 6762. En lugar de consultar a un servidor central, un equipo lanza la pregunta a toda la red local y el interesado responde. Los nombres así resueltos terminan en .local, un sufijo reservado para este uso: portatil-salon.local no existe en internet ni se puede consultar desde fuera, solo tiene sentido dentro del segmento de red donde vive el equipo. Ese confinamiento es intencionado y es también la razón por la que un nombre .local nunca sale a la red pública.
DNS-SD: enumerar servicios, no máquinas
La segunda pieza es el descubrimiento de servicios basado en DNS, descrito en el RFC 6763. Aquí lo que se busca no es un ordenador concreto sino un tipo de servicio: «quién imprime por aquí», «quién comparte archivos». Cada equipo publica una lista de lo que ofrece, con un nombre legible para la persona y los datos técnicos necesarios para conectarse. Por eso al abrir el diálogo de impresión aparece una impresora con su nombre y no una dirección numérica: la lista se ha construido sola, preguntando a la red.
Para qué se usa en el día a día
- Impresoras. Añadir una impresora de red suele reducirse a elegirla de una lista que el sistema ha rellenado por su cuenta.
- Compartir pantalla. Controlar o ver el escritorio de otro Mac de la misma red sin conocer su dirección.
- Compartir archivos. Los equipos que ofrecen carpetas compartidas aparecen en la sección de red de la barra lateral del Finder.
- AirDrop. El envío directo entre dispositivos cercanos se apoya en el mismo tipo de anuncio de servicios, combinado con una conexión inalámbrica directa entre los dos aparatos.
- Otros aparatos. Altavoces, escáneres, discos de red y equipos de audio publican sus servicios exactamente igual.
Compartir una carpeta entre dos Macs
- En el equipo que va a compartir, abre los ajustes del sistema y entra en el apartado de Compartido.
- Activa Compartir archivos.
- En la lista de carpetas compartidas, añade la carpeta concreta que quieras publicar. Comparte una carpeta específica, nunca el disco entero.
- Revisa los permisos de cada usuario: lectura y escritura solo para quien realmente deba modificar archivos; el resto, solo lectura.
- En el segundo Mac, abre una ventana del Finder y busca el primero en la sección de red de la barra lateral.
- Haz clic en el nombre del equipo y luego en Conectar como… para introducir las credenciales de una cuenta del equipo que comparte.
- La carpeta compartida se monta como si fuera un disco. Al terminar, expúlsala desde la barra lateral y desactiva la opción de compartir si no la vas a usar de forma continuada.
Cómo saber que ha ido bien: puedes crear un archivo de prueba dentro de la carpeta montada y verlo aparecer en el otro equipo sin recargar nada.
Cuando no aparece nada: fallos habituales
- Red de invitados. Muchas redes inalámbricas para visitantes aíslan a los clientes entre sí: cada dispositivo ve internet pero no ve a sus vecinos. Es una medida de seguridad deliberada, no una avería. Solución: conectar ambos equipos a la red principal.
- Cortafuegos. Si el cortafuegos del equipo que comparte está en modo estricto o bloquea todas las conexiones entrantes, el servicio se anuncia pero nadie puede entrar. Conviene revisarlo antes de tocar el router.
- VPN activa. Una conexión VPN que redirige todo el tráfico puede impedir que el equipo hable con su propia red local. Desactivarla temporalmente es la prueba más rápida.
- Dos routers en cascada. Cuando el router del operador alimenta a otro router propio, cada uno crea su red y los mensajes de descubrimiento no cruzan de una a otra. Los equipos deben colgar del mismo router, o el segundo debe funcionar como punto de acceso en lugar de crear otra red.
- Redes distintas en el mismo edificio. Un equipo por cable y otro por radio pueden acabar en segmentos separados si la instalación tiene varias subredes; el descubrimiento no cruza esa frontera por diseño.
- Ahorro de energía. Un equipo dormido deja de anunciar sus servicios salvo que esté configurado para despertarse ante peticiones de red.
Seguridad en redes que no controlas
Compartir archivos tiene sentido en una red doméstica o de oficina; en una red abierta —un hotel, una cafetería, un aeropuerto— hay que darlo por desactivado. Un equipo que anuncia servicios está, por definición, diciéndole a todos los demás qué ofrece. Antes de conectarse a una red que no se administra, conviene desactivar el uso compartido de archivos y de pantalla, mantener el cortafuegos activo y evitar dejar carpetas montadas de sesiones anteriores. Los organismos públicos de ciberseguridad publican recomendaciones actualizadas sobre este tipo de precauciones: el blog de INCIBE las mantiene en español y en un lenguaje accesible.
El resto de las decisiones de seguridad cotidianas —qué navegador usar, cómo tratar las extensiones, qué actualizar y con qué prioridad— se tratan en navegadores y software. Para los problemas que empiezan en el cable o en el aparato, y no en la configuración, está la sección de hardware y periféricos; y si lo que se comparte son archivos importantes, conviene recordar que una carpeta compartida no es una copia de seguridad: eso se explica en copias de seguridad. Las instrucciones detalladas de las tareas mencionadas aquí están en los tutoriales.